Más de 500 pequeños productores en María La Baja (Bolívar) han transformado sus prácticas agrícolas gracias a Farm2Bar, la iniciativa liderada por Henkel en conjunto con Hada, Oleoflores, GIZ y Solidaridad –organización de la sociedad civil que impulsa la sostenibilidad en el agro colombiano.

Desde su inicio en 2018, el proyecto ha otorgado más de 1,9 millones de euros en créditos, producido y comercializado 18.682 toneladas de aceite de palma sostenible y formado a más de 1.200 agricultores, incluyendo un 34,5 % de mujeres, fortaleciendo la trazabilidad y promoviendo buenas prácticas alineadas con estándares internacionales como la RSPO.

Este esfuerzo cobra relevancia en un contexto de crecimiento del sector palmero colombiano. Según Fedepalma, en el primer semestre de 2025 se produjeron 1,05 millones de toneladas de aceite de palma, un incremento del 9,4 % frente al mismo periodo de 2024, consolidando a Colombia como cuarto productor mundial y líder en América.

“Con Farm2Bar, estamos demostrando que es posible construir cadenas de valor responsables que conectan al pequeño agricultor colombiano con el consumidor global, generando impacto ambiental positivo y desarrollo económico local”, afirmó Fausto Buenfil, presidente de Henkel Colombiana.

Farm2Bar combina asistencia técnica, acceso a financiamiento y herramientas digitales, como Extension Solution, desarrollada por Solidaridad y que permite a los agricultores autoevaluar sus prácticas, diseñar planes de mejora personalizados y dar seguimiento en tiempo real a su progreso.

Sus prácticas se comparan con los requisitos de la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible – RSPO, de modo que los agricultores pueden obtener una visión general del camino a seguir si están interesados en obtener la certificación.

El programa, además, promueve la deforestación cero e impulsa la competitividad de los pequeños productores en mercados internacionales y se ha convertido en un modelo escalable y replicable, conectando de manera trazable el origen sostenible del aceite de palma con el consumidor final de productos.

“En mi familia, todos estamos vinculados al negocio de la palma y gracias a las herramientas tecnológicas, hemos podido adquirir nuevos conocimientos y aplicarlos directamente en la producción de nuestros cultivos. Contamos con un equipo de trabajo que nos brinda acompañamiento permanente”, afirmó el agricultor Harold Caraballo.

“Este proyecto conjunto ha logrado reunir a actores de la cadena de palma para que contribuyan con conocimientos, experiencia y recursos a la producción y el abastecimiento responsable”, explica María Esquivel, Gerente del Programa de Palma en Solidaridad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *